Queremos destacar una iniciativa muy interesante y original, la iniciada el 23 de junio de 2009 por Pablo Zulaica Parra, un redactor de publicidad que, harto de comprobar el nulo empleo de la tilde en la mayoría de los carteles publicitarios, decidió hacer un inventario de los mismos y, al mismo tiempo, corregir las palabras mal escritas por medio de una tilde adhesiva en la que se incluye la explicación del error cometido.
Los resultados de esta labor pueden verse en la siguiente bitácora: acentos perdidos.
Pablo Zulaica Parra trabaja, pues, en una línea parecida, aunque más radical, a la desarrollada en nuestra sección de engendros lingüísticos.



