“Acentos perdidos”, bitácora combativa

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Queremos destacar una iniciativa muy interesante y original, la iniciada el 23 de junio de 2009 por Pablo Zulaica Parra, un redactor de publicidad que, harto de comprobar el nulo empleo de la tilde en la mayoría de los carteles publicitarios, decidió hacer un inventario de los mismos y, al mismo tiempo, corregir las palabras mal escritas por medio de una tilde adhesiva en la que se incluye la explicación del error cometido.

Los resultados de esta labor pueden verse en la siguiente bitácora: acentos perdidos.

Pablo Zulaica Parra trabaja, pues, en una línea parecida, aunque más radical, a la desarrollada en nuestra sección de engendros lingüísticos.

Desgracia

Desgracia

David Lurie es un profesor de Universidad con dos divorcios en su haber, que divide su tiempo entre las clases con unos alumnos que son totalmente indiferentes y las satisfacciones momentáneas que le proporciona una prostituta llamada Soraya. Cuando la prostituta abandona el oficio y deja de atenderle, él vuelve los ojos hacia una joven alumna suya, con la que tiene una aventura. Pero la joven lo denuncia ante las autoridades académicas y Lurie, que se niega a aceptar que ha hecho mal públicamente, es obligado a dejar su puesto. Entonces decide ir a vivir con su hija Lucy a una granja en el campo, lejos de Ciudad del Cabo. Y allí sucederá una nueva desgracia.

Versión cinematográfica de la novela: