En esta novela se cuenta, principalmente, la historia de d´Artagnan, un joven gascón que llega a París para unirse al famoso cuerpo de mosqueteros. Allí conoce a otros tres: Athos, Porthos y Aramis. De inmediato se ve metido en las luchas callejeras contra los guardias del Cardenal Richelieu y en otras muchas peripecias junto con sus tres amigos.
En el año 117 d. C. la Novena Legión Hispánica se internó en las nieblas de Caledonia y entró en la leyenda, pues nadie tuvo nunca más noticia de ella ni de los hombres que la integraban. Veinte años después, Marco, hijo de uno de los centuriones de la desdichada legión, recala en Britania con su unidad de auxiliares galos. Gravemente herido durante un levantamiento de la población britana de origen celta, debe abandonar el servicio, pero se le presenta la oportunidad de correr la mayor aventura de su vida porque al norte del Muro de Adriano, entre las tribus todavía por conquistar, corre el rumor de que ha reaparecido un poderoso amuleto de guerra: el águila de una legión romana. Sólo puede ser el águila de la Novena y Marco se internará en las brumas del norte para arrebatar el trofeo a los bárbaros, devolver el honor a la legión de su padre y resolver el enigma de su misteriosa desaparición.
El argumento gira en torno a dos personajes principales y sus correspondientes acompañantes en la historia: Tom, maestro constructor cuyo sueño es construir una catedral y Philip, monje sin ningún tipo de ambición –excepto la de hacer el bien a su alrededor-, que consigue convertirse en el epicentro de toda la trama. La obra comienza con un ahorcamiento presenciado por una joven embarazada que, rota por la ira, grita una maldición que se convertirá en la desencadenante y/o causante de la historia en la que se basa la novela.
Vídeo con el que se promociona la serie de televisión basada en este libro y que empieza a emitir hoy la cadena de televisión Cuatro:
Robin de Locksley, Robin Fitzhood o Robin Hoodson sólo algunos de los nombres atribuidos históricamente al popular arquero de Sherwood, cuya historia hunde sus raíces en una serie de baladas y leyendas medievales inglesas que nos presentan inicialmente a un simple salteador de caminos para convertirlo con el tiempo en un proscritojusticiero y finalmente en un noble despojado injustamente de sus tierras.
La novela de Pyle narra la historia de Robin Hood, o Robin de los Bosques, un forajido que huye con una banda de «ciento cuarenta granujas» por el bosque de Sherwood. Él había quedado como proscrito después de haber matado un ciervo del rey y a un hombre que se atrevió a poner en entredicho su virtuosismo como arquero. Se ofrecían por él doscientas libras. En el bosque, su espíritu inquieto y su habilidad de héroe le llevarán a buscar aventuras, de las que los más desfavorecidos saldrán siempre beneficiados.
También son muchas las versiones cinematográficas que tienen como protagonista a Robin Hood, la última de las cuales se estrena esta semana:
Pero si lo que queremos es conocer la verdadera figura de Robin Hood tendremos que acudir a los textos más antiguos conservados:
En esta obra, J. Rubén Valdés Miyares, apoyándose en los estudios de Stephen Knight y en los fragmentos y alusiones conservados, reconstruye el mito original de Robin Hood y su banda, que estaría formado por los siguientes rasgos:
- son hombres jóvenes que colectivamente representan una comunidad local y una ética igualitaria;
- participan en combates por diversión, y recogen dinero para uso comunal mediante enfrentamientos que pueden incluir amenazas, pero no roban a los ricos para dar a los pobres ni dan dinero por caridad;
- desafían a las autoridades de diversas formas burlescas o festivas, y suelen adoptar posturas anticlericales, sobre todo contra el clero más distante (por ejemplo, contra el obispo, más que contra el fraile del lugar);
- a veces se disfrazan o adoptan nombre falsos para la acción, si bien en otros momentos, lucen insignias o libreas que denotan su pertenencia a una comunidad;
- se mueven entre el campo y la ciudad, siempre en primavera o principios del verano;
Cádiz, 1811. España lucha por su independencia. En las calles de la ciudad más liberal de Europa se libran batallas de otra índole. Mujeres jóvenes aparecen desolladas a latigazos. En cada lugar, antes del hallazgo del cadáver, ha caído una bomba francesa. Eso traza sobre la ciudad un mapa superpuesto y siniestro: un complejo tablero de ajedrez donde la mano de un jugador oculto —un asesino despiadado, el azar, las curvas de artillería, la dirección de los vientos, el cálculo de probabilidades— mueve piezas que deciden el destino de los protagonistas: un policía corrupto y brutal, la heredera de una importante casa comercial gaditana, un capitán corsario de pocos escrúpulos, un taxidermistamisántropo y espía, un enternecedor guerrillero de las salinas y un excéntricoartillero a quien las guerras importan menos que resolver el problema técnico del corto alcance de sus obuses.
Entrevista a Arturo Pérez-Reverte sobre este libro:
Presenta la historia de una interminable contienda entre dos oficiales de la Grande Armée, enzarzados en una insensata guerra privada, en los intervalos y escenarios de las guerras napoleónicas. La lucha de uno contra otro, sólo tiene un fin, saldar una cuestión de un mal entendido honor, cobrándose la vida de uno de ellos. Lo curioso, es que no hay tal afrenta, no existe nada más que en la mente enferma de uno de los protagonistas. El otro, más dominado por la razón, se ve obligado “por razones de honor” a seguirle el juego.
Joseph Henry Honoré Boex, nacido en Bruselas en 1856, escribió una parte de su obra en colaboración con su hermano Sheraphin Justine François, utilizando para ello el seudónimo común de J.H. Rosny.
J. H. Rosny aîné (el mayor), nombre artístico que adoptó Joseph Henry en solitario, es, junto con Julio Verne, el escritor de ciencia ficción en francés más influyente y difundido fuera del ámbito francófono. El presente volumen es una selección de las mejores novelas (En busca del fuego, El león de las cavernas y Vamireh) que escribió el mayor de los Rosny dedicadas a la vida del hombre primitivo, y sus fechas de aparición, entre 1892 y 1918, coinciden con el triunfo y la difusión de las teorías evolucionistas de Darwin y sus ideas sobre la selección natural. Así, Vamireh es casi una novela de la raza. Un temible cazador de la dolicocéfala raza europea se interna en expedición de exploración y caza hacia las tierras de Oriente. Allí tomará contacto con los antepasados de los asiáticos.
En En busca del fuego, los Ulhamr son atacados por una tribu enemiga y, en el transcurso del combate, el fuego, que era avivado permanentemente en el interior de tres jaulas, se apaga.
Faúhm, el jefe de la horda, decide enviar a un voluntario que busque ese fuego protector sin el cual la tribu no puede vivir. El premio para que el que lo encuentre será su hija Gamla y el nombramiento de jefe cuando él muera.
Se presentan dos voluntarios: Naóh, “hijo del leopardo”, y Aghoo, “hijo del auroch“. Naóh parte en una dirección con sus compañeros Nam y Gau; Aghoo sigue otra junto con sus dos hermanos…
Versión cinematográfica:
En El león de las cavernas, finalmente, es el deseo de aventuras y nuevos horizontes el que impulsará a Ahón, hijo de Naóh, a alejarse con Zahúr de los territorios de caza de los Ulhamr.
El gran conjunto narrativo (cinco series) de los Episodios Nacionales sirvió de vehículo a Benito Pérez Galdós para recrear en él, novelescamente engarzada, la totalidad de la compleja vida de los españoles (guerras, política, vida cotidiana, reacciones populares) a lo largo del agitado siglo XIX.
En la primera serie de los Episodios Nacionales Galdós narra la preparación y desarrollo de la Guerra de Independencia. Consta de diez episodios escritos en forma autobiográfica con un personaje principal Gabriel Araceli.
Episodios Nacionales (1873-75)
Trafalgar
La corte de Carlos IV
El 19 de marzo y el 2 de mayo (Haz clic aquí si quieres leer algunos fragmentos de esta obra)
Bailén
Napoleón en Chamartín
Zamora
Gerona
Cádiz
Juan Martín “el empecinado”
La batalla de Arapiles
La materia novelesca es la vida de Araceli mismo, a la vez voz que habla y agonista de la crónica. Este se encuentra presente en todos los sitios menos en Gerona, los hechos de aquel sitio le son contados por Andresillo Mirajuán.
Dos de los Episodios Nacionales de Galdós (La corte de Carlos IV y El 19 de marzo y el 2 de mayo) han inspirado la película de José Luis Garci, Sangre de mayo:
En el primero de ellos, Gabriel trabaja como criado: primero, de la actriz Pepita González y, después, de la condesa “Amaranta”. Resulta así testigo privilegiado del mundo del teatro (asiste a la primera representación de El sí de las niñas, de Leandro Fernández de Moratín) y, posteriormente, de las intrigas y rivalidades que en la corte de Carlos IV enfrentan a partidarios y enemigos del favorito Godoy –el “Príncipe de la Paz”– y del príncipe Fernando, futuro Fernando VII. Al mismo tiempo, inicia una relación sentimental con la humilde costurera Inés, de la cual descubre que, en realidad, es hija de una gran señora de la Corte cuyo nombre desconoce.
En el segundo, tras la muerte de la madre de Inés, ésta pasa a vivir en Aranjuez con su tío Celestino Santos del Malvar. Mientras, Gabriel empieza a trabajar como cajista en la imprenta del Diario de Madrid.
En una de las visitas que Gabriel realiza a tío y sobrina, descubre que los primos de la madre de Inés, Mauro y Restituta Requejo, quieren hacerse cargo de la joven. Además, se ve involucrado junto con don Celestino en los sucesos relacionados con el “motín de Aranjuez”.
Este relato no es ficción ni libro de Historia. Tampoco tiene un protagonista concreto, pues fueron innumerables los hombres y mujeres envueltos en los sucesos del 2 de mayo de 1808 en Madrid. Héroes y cobardes, víctimas y verdugos, la Historia retuvo los nombres de buena parte de ellos: las relaciones de muertos y heridos, los informes militares, las memorias escritas por actores principales o secundarios de la tragedia, aportan datos rigurosos para el historiador y ponen límites a la imaginación del novelista. Cuantas personas y lugares aparecen aquí son auténticos, así como los sucesos narrados y muchas de las palabras que se pronuncian. Con las licencias mínimas que la palabra novela justifica, estas páginas pretenden devolver la vida a quienes durante doscientos años sólo han sido personajes anónimos en grabados y lienzos contemporáneos, o escueta relación de nombres en los documentos oficiales.